#9: Cómo manejar tus deseos

Introducción

En este primer episodio del año en Psicología para el Renacer, nos sumergimos en el fascinante viaje de explorar el arte de manejar nuestros deseos para alcanzar la verdadera libertad. Especialmente en esta temporada de Navidad, donde los deseos nos envuelven con fuerza, ¿cómo podemos evitar quedar atrapados en el frenesí consumista y, en cambio, disfrutar plenamente de lo que anhelamos?

Con la llegada de las festividades, nos vemos inundados de deseos, pero ¿cuántos de ellos nos conducen a la libertad real, a sentirnos bien independientemente de las circunstancias? En este nuevo capítulo, desentrañamos el secreto para vivir con propósito y disfrutar de objetos, personas y experiencias sin caer prisioneros de ellos.

Desear es natural

Desear no es malo; es una parte intrínseca de nuestra naturaleza. A medida que nos sumergimos en nuestro viaje de autodescubrimiento, nuestros deseos se alinean con nuestra verdadera esencia, desplegándose desde la plenitud del alma, no desde la carencia y el apego del ego. Los deseos que generan paz y felicidad buscan el bienestar de todos los seres sintientes.

Historia y cultura de consumo


Exploramos cómo la cultura de consumo ha impactado la formación de nuestros deseos. Desde el siglo XX, la industria ha asociado galletas y bizcochos con la felicidad, llevándonos a la sobreabundancia. Aprendemos la importancia de educar a los niños en la moderación para evitar caer en los excesos que conllevan su propio castigo.

Tipos de deseo

Deseo existencial
Todos necesitamos un deseo existencial, aquel que nos impulsa cada mañana. Ya sea enseñar, cuidar a los hijos o pintar, los deseos que surgen desde la plenitud conectan con nuestra verdadera esencia, convirtiéndose en el motor de nuestra vida. Aprendemos a desear desde el amor, no desde el miedo.

Deseos del ego vs. Deseos del Ser
¿Cómo pasamos del deseo natural y sano al deseo que nos llena de frustración? Exploramos los deseos del ego, enfocados en atesorar y acumular bienes materiales para obtener reconocimiento externo, frente a los deseos del ser, basados en el amor propio, amor a los demás y amor a la fuente. La relajación surge cuando nuestro bienestar no depende de lograr todo lo que deseamos.

Deseos no manifestados
¿Qué hacer con los deseos no satisfechos? Aprendemos a confiar en que lo que será, será lo mejor para nosotros, incluso si no se cumplen nuestros deseos. Trabajamos con fuerza de voluntad, dando lo mejor de nosotros en nuestras acciones, sin vincular nuestra felicidad al resultado.

Conclusión


Desea, pero suelta la consecución. Actúa con humildad y sin apego al resultado. Alcanza la ambición sin perder el equilibrio cuerpo, mente y espíritu. Disfruta de hacer lo correcto, encuentra el placer en la acción misma. Educa a tus hijos en la diferencia entre los deseos del ego y del ser. Practica la moderación, y recuerda, participa en nuestro concurso semanal para ganar asesoramiento personalizado, libros dedicados y más sorpresas.

Gracias por ser parte de Psicología para el Renacer, donde no solo hablamos para ti, sino contigo, guiándote hacia la felicidad que mereces. Nos vemos la próxima semana con un episodio apasionante sobre Cuándo tienes amor propio ¡Recuerda, en cada respiración, tienes el poder de transformar tu vida y renacer!